-Ya no es lo mismo- me repetía mientras mi mano sostenía el auricular y mi dedo índice marcaba los botones que componían como siempre el réquiem costumbrista.
Esta seria la ocasión, no dejaría pasar mas el tiempo, 7:02 tus palabras volvían a ser cuchillos para mi cuerpo
-hablemos más tarde, estoy ocupado- dijiste sin saludar
- per… pero yo
- no puedo ahora
-alo!!! ¿Estas ahí?
Como era de costumbre en el teléfono se escuchaba la soledad que me proporcionabas luego de la apasionante interlocución.
-déjalo- me decía la poca sensatez que me quedaba, pero no puedo, la existencia de recuerdos felices en mi mente, el latir constante, -ya no es lo mismo- y apenas puedo soportar que hablemos por compromiso, ¿A caso podré lograr que me escuches solo un momento?, es decir, solo serán dos minutos, dos minutos de tiempo, de espacio, dos minutos, solo dos minutos.
-ya no es lo mismo-, pero lo intento
7:02 – no puedo hablar- repetiste como siempre, mis manos temblaron sin expectativas, otro día de intentos fallidos, 24 horas más de silencio obligado.
COLOREANDO LO QUE SE VOLVIO BLANCO Y NEGRO
domingo, marzo 22
sábado, marzo 21
Ideal
Muchas veces hay cosas que no resultan como uno quisiese,
las expectativas son demasiado altas y el tropezón con la caída demasiado fuertes.
tenemos un tipo de ilusión en la cual ponemos mucho énfasis, los sueños se acrecientan y te crees poderoso, como si todo pudiera ser tan fáciles.
La realidad es muy distinta al plan,
La combinación de las modificantes, la pérdida del rumbo en un momento nos demuestra lo variable de todo.
Es inevitable que el rompecabezas siga sumando piezas y cada vez que se suele acercar a la mínima posibilidad, alguien te recuerda que la utopía solo sirve para seguir avanzando.
las expectativas son demasiado altas y el tropezón con la caída demasiado fuertes.
tenemos un tipo de ilusión en la cual ponemos mucho énfasis, los sueños se acrecientan y te crees poderoso, como si todo pudiera ser tan fáciles.
La realidad es muy distinta al plan,
La combinación de las modificantes, la pérdida del rumbo en un momento nos demuestra lo variable de todo.
Es inevitable que el rompecabezas siga sumando piezas y cada vez que se suele acercar a la mínima posibilidad, alguien te recuerda que la utopía solo sirve para seguir avanzando.
domingo, marzo 8
aveces hago un viaje

Ciego pie de tiniebla, vacilante,
avanza en el desierto de mi pecho.
Seguramente es el infierno.
Aquí dentro, convulso,
desbordando metales por mis ojos abiertos,
levantando mareas de veneno,
girando mariposas de cal y de ceniza;
frías caricias lentas estrellando mis huesos.
No sé si será el grito anudado al origen
que ha crecido gigante y le ha trascendido,
no sé si aquella niña en asombro que llevo
o una fotografía de lo que nunca he sido.
El ángel de la ausencia preside la agonía.
Tal vez sean los árboles que viven en mi sangre,
o colores inéditos,
o voces que no quieren apagarse conmigo.
Si hubiera luz, ascendería.
Mano de sombra danza por mi frente
más allá de la sed y del sueño.
Me protege un paisaje de pájaros inmóviles.
Si supiera tu nombre… ¡te llamaría silencio!
Cruzan desnudos ríos inconcretos,
pasos de arena fina, sal quebrada.
Me protege una cifra solitaria y geométrica
Si mirara tu rostro… ¡te llamaría distancia!
Seguramente esto es el infierno:
en muda dimensión desconocida
una sombra cayendo en pozo negro.
Si pudiera decir palabra limpia
de amor o de miseria, de olvido o de recuerdo.
Si pudiera sentir sobre mis párpados
mirada pura, voz indudable, firme transparencia,
sobre mi sien amarga…
¡Qué ala tendería!
Y pronunciar tu nombre impronunciable,
circundar tu inasible firmamento.
Imagen desolada del abismo,
sólo soy una forma sin espejo.
Autora: Aurora reyes
avanza en el desierto de mi pecho.
Seguramente es el infierno.
Aquí dentro, convulso,
desbordando metales por mis ojos abiertos,
levantando mareas de veneno,
girando mariposas de cal y de ceniza;
frías caricias lentas estrellando mis huesos.
No sé si será el grito anudado al origen
que ha crecido gigante y le ha trascendido,
no sé si aquella niña en asombro que llevo
o una fotografía de lo que nunca he sido.
El ángel de la ausencia preside la agonía.
Tal vez sean los árboles que viven en mi sangre,
o colores inéditos,
o voces que no quieren apagarse conmigo.
Si hubiera luz, ascendería.
Mano de sombra danza por mi frente
más allá de la sed y del sueño.
Me protege un paisaje de pájaros inmóviles.
Si supiera tu nombre… ¡te llamaría silencio!
Cruzan desnudos ríos inconcretos,
pasos de arena fina, sal quebrada.
Me protege una cifra solitaria y geométrica
Si mirara tu rostro… ¡te llamaría distancia!
Seguramente esto es el infierno:
en muda dimensión desconocida
una sombra cayendo en pozo negro.
Si pudiera decir palabra limpia
de amor o de miseria, de olvido o de recuerdo.
Si pudiera sentir sobre mis párpados
mirada pura, voz indudable, firme transparencia,
sobre mi sien amarga…
¡Qué ala tendería!
Y pronunciar tu nombre impronunciable,
circundar tu inasible firmamento.
Imagen desolada del abismo,
sólo soy una forma sin espejo.
Autora: Aurora reyes
viernes, febrero 20
.
No hay razones suficientes para almacenar en un frasco de cristal nuestro trato, el perfume que desplazo el aroma de muerte solo podía venir de ti, creí que solo conseguía verte en mi cabeza, en el subconsciente, me equivoque otra vez; como lo suelo hacer a menudo.
Mi cuerpo con sus reacciones hormonales no me ayuda a pensar con racionalidad, ¿que diablos habrás pensado cuando salí corriendo?, no me angustia pensarlo, no quiero parecer alguien que se preocupa por ese tipo de cosas, pero la verdad no estoy convencida de la realidad. (Me seguiste con rapidez debo admitir)
caminaba otra vez mirando las hojas caer, solo podía oír aquella interlocución, aquella proposición.
¿Es real?- me pregunte- mientras mis ojos seguían fijos en las hojas cayendo, te deslizaste frente de mi, y pusiste tu cuerpo cubriendo el resto de camino que nos quedaba para llegar a casa, me tomaste con delicadeza y yo me deje arrastrar nuevamente ante ti, esta vez seria la ultima, no habrían mas provocaciones de tu parte, no habrían mas recaídas de mi parte, ese era el trato; es imposible que podamos subsistir amándonos de esta manera tan retorcida.
Me arrastraste, me acercaste, me alejaste y el trato se cumplió
Desapareciste y yo me dirigí hacia el horizonte donde pude escuchar el ultimo tic tac, el tiempo, solo un momento para atraparme, me sentí como una nube, transformándose en figuras, cambiando de forma cada vez que el viento soplaba,
La nube se acoplaba.
Mi cuerpo con sus reacciones hormonales no me ayuda a pensar con racionalidad, ¿que diablos habrás pensado cuando salí corriendo?, no me angustia pensarlo, no quiero parecer alguien que se preocupa por ese tipo de cosas, pero la verdad no estoy convencida de la realidad. (Me seguiste con rapidez debo admitir)
caminaba otra vez mirando las hojas caer, solo podía oír aquella interlocución, aquella proposición.
¿Es real?- me pregunte- mientras mis ojos seguían fijos en las hojas cayendo, te deslizaste frente de mi, y pusiste tu cuerpo cubriendo el resto de camino que nos quedaba para llegar a casa, me tomaste con delicadeza y yo me deje arrastrar nuevamente ante ti, esta vez seria la ultima, no habrían mas provocaciones de tu parte, no habrían mas recaídas de mi parte, ese era el trato; es imposible que podamos subsistir amándonos de esta manera tan retorcida.
Me arrastraste, me acercaste, me alejaste y el trato se cumplió
Desapareciste y yo me dirigí hacia el horizonte donde pude escuchar el ultimo tic tac, el tiempo, solo un momento para atraparme, me sentí como una nube, transformándose en figuras, cambiando de forma cada vez que el viento soplaba,
La nube se acoplaba.
lunes, enero 26
el tiempo pasa aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detras de un cardenal..... el tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasa..
pasa incluso para mi..
pasa incluso para mi..
texto de Stephanie Meyer.
martes, enero 13
*
no pienses, no pienses, no pienses, eso me repito mientras es inevitable,
me encuentro aturdida.
¿cuanto ha pasado?, no logro soportar la maldita duda, incertidumbre,
quiero ver tus enormes ojos amarillo oscuro, tus pupilas dilatadas por la noche, no pienses me sigo repitiendo, mientras la lógica me perturba a cada minuto.
Escucho susurros que dicen entre dientes que es “simplemente pasajero”, pero, ¿como podría serlo si jamás habías desparecido tanto tiempo?, sigo tratando de convencerme que estarás pronto en casa.
¿y que tal si no vuelves?, ¿que tal si tu ya no estarás mas?
Me hiperventilo una vez mas, mis facciones se vuelven pálidas, mi caminar es atolondrado, ¿que diablo de fututo me espera sin tu ronronear?,¿ sin tu inquisidor sonido por las mañanas?
No desaparezcas, tu no, no estoy preparada para que te conviertas en recuerdo.
me encuentro aturdida.
¿cuanto ha pasado?, no logro soportar la maldita duda, incertidumbre,
quiero ver tus enormes ojos amarillo oscuro, tus pupilas dilatadas por la noche, no pienses me sigo repitiendo, mientras la lógica me perturba a cada minuto.
Escucho susurros que dicen entre dientes que es “simplemente pasajero”, pero, ¿como podría serlo si jamás habías desparecido tanto tiempo?, sigo tratando de convencerme que estarás pronto en casa.
¿y que tal si no vuelves?, ¿que tal si tu ya no estarás mas?
Me hiperventilo una vez mas, mis facciones se vuelven pálidas, mi caminar es atolondrado, ¿que diablo de fututo me espera sin tu ronronear?,¿ sin tu inquisidor sonido por las mañanas?
No desaparezcas, tu no, no estoy preparada para que te conviertas en recuerdo.
miércoles, enero 7
Tu
no puedo recordar ningún momento en el cual no estuvieras cuando las cosas se ponían color de hormiga, pero no esas que comen gente en remotos pueblos al sur de África, mas bien me refiero a esas negras que aparecen en invierno, las obreras, pero bueno ese no es el punto central de lo que quería decir.
Cuando heramos niños solíamos estar solos, tu, yo, y el mundillo conveniente para ambos.
Tienes la misma sonrisa de esos años, las mejillas enrojecidas, tal vez por las zanahorias que comías cuando pequeño, no me di cuenta hasta hoy lo que realmente significas en todo lo que soy, contigo no hay nada que esconder. Incluso cuando oculto cosas y las omito, supiste siempre mi idilia y la desdicha cuando la perdí.
tu y el sentido de humor perfecto para las situaciones que acomplejan, al principio solo te veía como esas personas que hay que querer solo porque hay que quererlas, en realidad no es así, siempre has sido importante y ahora aun mas, he descubierto que detrás de esas mortajas estas ahí, junto con aquel palpitar que no solo logro oír en tiempos coléricos, sino mas bien los oigo cuando tu estas lo suficientemente cerca como ahora.
Ciertamente se dice que uno no elige a la familia, que solo debes estar agradecido, te guste o no, lo quieras o no, la aceptas y terminas queriendo.
Pero de eso no consta el vivir, leí por ahí un articulo que decía que la familia es el nido, que te alimentan, te visten, te dan comida, y cuando es el momento sales de aquel nido para encontrar tu propia tribu.
Debo reconocer que es bastante frustrante no tener la certeza de encontrar a aquellas personas la cuales serán para mi eso especial, por ahora me conformo con esta especia de familia que he aprendido a conocer, creo que estarás por siempre en todo lo que haga para bien o para mal, se que estarás y que vendrás de algún lugar para rescatarme del suplicio que viviré, que viviremos.
Que serán esas tardes de sol comiendo helado o pizza, o alguna película que nos recuerde que seguimos siendo los mismos niños de siempre, aquellos que jugaban a la pelota, a la escondida, aquellos que seguimos siendo cuando estamos cerca.
Hemos pasado por tantas cosas, situaciones, me doy cuenta que no soy solo yo la que sufre por amor, por la decepción, por el frió y la indiferencia, hoy me vi reflejada en ti, en tu quebré no planeado.
¿El masoquista vuelve a ser el de siempre?
No trato de hacerte sentir mejor, se que no lo conseguiré, nada te hará cambiar de parecer, aunque odio esa expresión tuya de fingir que todo esta bien, cuando nada es así. Pero al final de cuentas, cada persona sufre como se les de la reverenda gana, tu no eres la ecepción, yo no soy la ecepción.
Cuando heramos niños solíamos estar solos, tu, yo, y el mundillo conveniente para ambos.
Tienes la misma sonrisa de esos años, las mejillas enrojecidas, tal vez por las zanahorias que comías cuando pequeño, no me di cuenta hasta hoy lo que realmente significas en todo lo que soy, contigo no hay nada que esconder. Incluso cuando oculto cosas y las omito, supiste siempre mi idilia y la desdicha cuando la perdí.
tu y el sentido de humor perfecto para las situaciones que acomplejan, al principio solo te veía como esas personas que hay que querer solo porque hay que quererlas, en realidad no es así, siempre has sido importante y ahora aun mas, he descubierto que detrás de esas mortajas estas ahí, junto con aquel palpitar que no solo logro oír en tiempos coléricos, sino mas bien los oigo cuando tu estas lo suficientemente cerca como ahora.
Ciertamente se dice que uno no elige a la familia, que solo debes estar agradecido, te guste o no, lo quieras o no, la aceptas y terminas queriendo.
Pero de eso no consta el vivir, leí por ahí un articulo que decía que la familia es el nido, que te alimentan, te visten, te dan comida, y cuando es el momento sales de aquel nido para encontrar tu propia tribu.
Debo reconocer que es bastante frustrante no tener la certeza de encontrar a aquellas personas la cuales serán para mi eso especial, por ahora me conformo con esta especia de familia que he aprendido a conocer, creo que estarás por siempre en todo lo que haga para bien o para mal, se que estarás y que vendrás de algún lugar para rescatarme del suplicio que viviré, que viviremos.
Que serán esas tardes de sol comiendo helado o pizza, o alguna película que nos recuerde que seguimos siendo los mismos niños de siempre, aquellos que jugaban a la pelota, a la escondida, aquellos que seguimos siendo cuando estamos cerca.
Hemos pasado por tantas cosas, situaciones, me doy cuenta que no soy solo yo la que sufre por amor, por la decepción, por el frió y la indiferencia, hoy me vi reflejada en ti, en tu quebré no planeado.
¿El masoquista vuelve a ser el de siempre?
No trato de hacerte sentir mejor, se que no lo conseguiré, nada te hará cambiar de parecer, aunque odio esa expresión tuya de fingir que todo esta bien, cuando nada es así. Pero al final de cuentas, cada persona sufre como se les de la reverenda gana, tu no eres la ecepción, yo no soy la ecepción.
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